Por qué otra newsletter de IA, y por qué desde acá
Apertura: el problema que este blog quiere resolver
Todas las semanas aparece una novedad de inteligencia artificial que se discute como si el mundo fuera uno solo: un nuevo modelo, una nueva regulación, un nuevo escándalo de datos, una nueva promesa de productividad. La discusión —en medios, en redes, en buena parte de la literatura de políticas públicas— tiende a producirse desde una geografía implícita: Washington, Bruselas, San Francisco, Beijing. El resto del mundo aparece, cuando aparece, como “mercado emergente”, como “caso de aplicación”, o como estadística de brecha digital.
Este blog parte de una premisa distinta: el Sur Global no es un lugar donde la IA “todavía no llegó” o donde hay que “cerrar una brecha”; es un punto de observación desde el cual las novedades de esta semana se ven distinto —y desde el cual, muchas veces, se entienden mejor. No porque haya una perspectiva “auténtica” del Sur frente a una “universal” del Norte, sino porque buena parte de lo que se presenta como técnico, neutral o inevitable en el discurso dominante de IA es, en realidad, una decisión institucional tomada en un lugar y a favor de unos intereses —y esa decisión se ve con mucha más nitidez desde los márgenes que desde el centro. Y es precisamente desde los márgenes que una mirada alternativa acerca de cómo ciertas narrativas que tomamos por dadas, naturales, obvias e inamovibles pueden empezar a cambiar.
Qué NO va a ser este blog
No es un blog de noticias de IA. Para eso hay newsletters excelentes que resumen lanzamientos y papers mejor de lo que yo podría hacerlo semana a semana. Tampoco es un blog de tecno-optimismo (“la IA va a resolver X en el Sur Global”) ni de tecno-pesimismo (“la IA es simplemente colonialismo con otro nombre”). Ambas posturas, aunque parcialmente ciertas, terminan simplificando: la tecnología digital —esto lo tomo de Stiegler, que a su vez lo tomaba de Platón, porque casi todo son notas al pie de las notas al pie de Platón porque él escribió muchas notas al pie también— funciona como un pharmakon, remedio y veneno a la vez, y sostener esa ambivalencia sin resolverla prematuramente es parte del trabajo intelectual, no una falta de definición. Definir, o tomar una definción y usarla creyendo que captó lo esencial del fenómeno que estamos queriendo caracterizar, es tomar una decisión acerca de todo lo que creemos que ese fenómenos no es. Es decir, ya es tomar un punto de vista; y aquí lo fundamental es no descartar de manera apresurado puntos de vista con narrativas alternativas que pueden ser plausibles.
Qué sí va a ser
Cada semana voy a tomar dos, tres, a veces más novedades de la agenda de IA —lanzamientos, políticas, papers, controversias— y comentarlas brevemente, no para resumirlas sino para preguntar: ¿qué significa esto específicamente para instituciones, comunidades y Estados del Sur Global? No como reflexión general sino ancladas en el hecho concreto de esa semana.
Para no dispersar el análisis, organizo los comentarios en categorías que se repiten (aunque no todas aparecen todas las semanas):
- Educación — cómo la IA entra en las aulas y en las políticas educativas, y qué modelo de estudiante y de conocimiento presupone.
- Gobernanza — regulaciones, marcos legales, litigios: quién está escribiendo las reglas y desde qué lugar.
- Democratización — quién participa en las decisiones sobre estas tecnologías, y quién queda excluido de esa conversación aunque la tecnología lo afecte igual.
- Cuidado de los comunes — open source, datos abiertos, y la diferencia entre abrir código y efectivamente compartir poder.
- Impacto ambiental — el costo energético e hídrico de la IA, y quién lo paga.
- Oportunidades para el sector público — cuándo el Estado puede orquestar en vez de solamente regular o comprarle a un proveedor.
- Comunes epistémicos — quién controla los modelos y la infraestructura de investigación, y qué asimetrías Norte-Sur se profundizan o se resisten.
Estas categorías no son fijas: van a ajustarse a medida que el blog encuentre su forma.
Desde dónde escribo esto
Este blog y la guía surgen de investigaciones en filosofía de la tecnología, gobernanza de IA, ciencias de la complejidad y STS. La filosofía de la tecnología y los estudios de ciencia y tecnología (STS), enfocados desde la ciencia de la complejidad y la gobernanza de comunes (Ostrom) para pensar problemas y soluciones alternativos para esos escenarios complejos que ni el control estatal centralizado ni el mercado desregulado resuelven bien. No poque haya soluciones óptimas, nunca las hay. Pero hay soluciones que generan menos sufrimiento que otras. No ecribimos desde la nostalgia anti-tecnológica ni desde el entusiasmo de feria de innovación.
Una invitación, no una promesa
No vamos a tener la razón todas las semanas, ni pretendemos que este sea el análisis definitivo de nada. La idea es sostener una conversación crítica y situada, semana a semana, sobre algo que se mueve demasiado rápido como para esperar el tiempo largo del paper académico pero que merece más que un hilo de reacciones en la red social del momento que haya captado tu ventanita de atención. Si te interesa, te esperamos la semana que viene.